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Quebrada de Humahuaca, Patrimonio de la Humanidad
La Unesco declaró el 2 de julio de 2003 a esa
zona de Jujuy, como Patrimonio de la Humanidad. Ahora podrá
contar con asistencia internacional para su conservación,
además de beneficios a nivel turístico.
La Quebrada de Humahuaca es ya un Patrimonio
de la Humanidad. Así lo decidió ayer el comité
ejecutivo de la Unesco, cuyos miembros consideraron en forma
unánime que esta extensión de 155 kilómetros
de longitud, ubicada en la provincia de Jujuy, tiene un “valor
único y excepcional”, tanto a nivel cultural como
natural, al punto de que merece ser protegida y preservada para
el disfrute de las generaciones futuras. De esta forma, la Quebrada
se convierte en el octavo sitio en la Argentina en alcanzar
esta distinción aunque, a diferencia de sus predecesoras,
que habían sido distinguidos por su valor natural o cultural,
lo ha logrado por la suma de ambas categorías.
Habitada desde hace más de 10 mil años, la Quebrada
de Humahuaca vio pasar por sus senderos a distintas civilizaciones
que usaron sus estribaciones para comerciar y vincular la región
de la Puna con los fértiles Valles Calchaquíes.
Así, diaguitas, incas y españoles fueron dejando
en los pucarás, postas e iglesias, los rastros de sus
culturas. Conservados intactos, hoy son parte del capital cultural
de una región que vive sus festividades y costumbres
en medio de un paisaje bellísimo.
Desde siempre, este rincón de la Argentina que corre
de norte a sur a la vera del río Grande, en la provincia
de Jujuy, fue considerado por sus habitantes como un lugar especial.
Pero ayer, este sentimiento local tomó peso mundial cuando
el comité ejecutivo de la Unesco, tras considerarlo “un
sistema patrimonial de características excepcionales”,
lo declaró Patrimonio de la Humanidad, bajo la categoría
de “Paisaje Cultural”.
“Con esta declaración hemos dado un paso trascendente
para la puesta en valor de nuestro potencial turístico-cultural
a nivel mundial”, afirmó el vicepresidente Daniel
Scioli, desde París, ciudad en donde se realizó
la asamblea anual de la Unesco. Allí estaba también
la canciller chilena Soledad Alvear quien no dejaba de festejar
la incorporación de la ciudad de Valparaíso a
esta selecta lista.
Presentada en enero de 2002, la solicitud de inclusión
de la Quebrada como Patrimonio de la Humanidad se fundamentó
en la conjunción, en ese espacio geográfico, de
un paisaje imponente con un importantísimo capital arqueológico
y cultural acumulado a través de más de 10 mil
años de historia. Allí, las poblaciones del valle
construyeron los pucarás para defenderse de la invasión
incaica, y fue también ahí “donde se libraron
las más imponentes batallas entre realistas y patriotas
en la lucha por la Independencia, por el control de un paso
natural capaz de conectar el comercio entre el Alto Perú
y los valles del Tucumán”, explicó el arquitecto
Sebastián Pasin, integrante del equipo de la Secretaría
de Cultura jujeña que presentó el proyecto ante
la Unesco, con el aval de la Secretaría de Turismo de
la Nación.
De esta historia han quedado marcas en la región, en
sus edificios y en sus pobladores, como también de la
simbiosis entre las costumbres ancestrales nativas, como el
culto a la Pachamama, y el cristianismo, cuya expresión
más acabada se produce en la celebración del Carnaval,
cuando el pueblo sale a la calle en el tradicional desentierro
del Diablo, símbolo de festejo tras la cosecha.
Ahora, la Quebrada podrá contar con la asistencia de
especialistas internacionales para la conservación de
sus tesoros, como así también con los beneficios
a nivel turístico y de inversiones que conlleva ser parte
de este selecto listado donde se incluyen, por ejemplo, maravillas
como las Pirámides de Egipto o el Partenón ateniense.
Por otro lado, también tendrá sus obligaciones,
ya que la Argentina deberá presentar y poner en práctica
un plan de manejo que custodie el valor universal y excepcional
del lugar.
Además de la Quebrada de Humahuaca, siete son los sitios
en la Argentina que ostentan el grado de Patrimonio de la Humanidad.
En esa lista se encuentran Glaciar Perito Moreno, en Santa Cruz;
la Península Valdés, en Chubut; el Parque Nacional
Iguazú, de Misiones, y el Valle de la Luna, todos ellos
como Patrimonios Naturales. En tanto, las Misiones Guaraníes,
en Misiones; la Cueva de las Manos, en Santa Cruz, y el Camino
de las Estancias Jesuíticas, en Córdoba, han sido
consideradas como Patrimonio Cultural.
Fuente:
Página 12 - Argentina
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